El viernes sucedido de mi vida
Mientras mis mejores intenciones del Viernes por la tarde eran salir a comerme una ensalada, mejor dicho una buena ensalada en un local nuevo de un reconocido centro comercial de la ciudad, luego verme con un amigo y al caer la tarde viajar durante dos horas a otra ciudad yo ignoraba que mi Viernes había comenzado el Jueves anterior a eso de las 9 am cuando un inocente depósito en un cajero Depósita Fácil de un distinguido banco me frustró los días venideros y me convirtió la vida en un sancocho… Sí, bastante coloquial pero me agrada la idea de la palabra o la idea de comparar tu vida con una mezcla de muchas cosas que malas no son pero a simple vista confunden, al menos a mi me confunde la vista de un sancocho, Já, bueno eso ya se fue por otro camino así que mejor vamos a describir como creí yo que empezó todo.
Salí a eso de las Doce menos cuarto con toda la calma del mundo, me dirigí a una concurrida zona para sacar algo de dinero del banco y poder seguir con mi cronograma pero antes me antojé de comprar un par de flats en una tienda, lo cual fue un fracaso porque nunca pasó la tarjeta, me rendí y me dirigí a un cajero en el cual fracasé también porque ¡Ah, Caramba! la tarjeta se encontraba inactiva y como yo no pensaba arruinar mi día me dispuse a sacar el dinero necesario por taquilla como lo hacía anteriormente.
Acá es la parte donde comienza lo drámatico y se empieza a mezclar o mejor utilizaré la palabra cocinar, sí, se empezó a cocinar un plan macabro de la vida para hacer que todo lo que pudiera estar mal lo estuviera al mismo tiempo sin yo saberlo.
Estaba sentada tranquilamente dentro de la entidad bancaria pensando en cosas como: ¡Qué fastidio tener que ser pensionada alguna vez! ¡Cuanta ineficiencia junta de parte de los cajeros! y a su vez detallaba lo que me interesaba y lo que no al mismo tiempo, casualmente me llamó la atención un grupo de chicos un poco mal arreglados y de mal aspecto pues llevaban gorra dentro del banco y también hablaban por celular, unido a eso le armaban el zafarrancho al cajero de atención prefererencial, debo decir que ya habían logrado captar mi atención pero con esto y lo que venía lo lograron aún más, sobretodo cuando se acercan y los escucho hablar de la cantidad de dinero que se estaba moviendo en el banco aquel día y cuando uno le preguntaba al otro si cargaba consigo las populares pero no menos importantes “Bichas” yo aún inocente esperando que pasaran lentamente los 89 números para mi turno le escribí al amigo que mencioné al inicio con el cual me vería en algún momento de la tarde y demás está decir que todo acá evita eso de mencionar los nombres; el amigo en cuestión me pide que me vaya del banco y se encargaría de enviar una comisión policial al sitio.
Pude haber descrito mejor la tétrica imágen que me llevé en la mente de la situación en el banco y como los personajes en cuestión amenazaron al vigilante pero la parte que realmente es la que viene a continuación cuando me encontraba en otro banco haciendo una cola infinita con mi amigo para tratar de sacar dinero y luego seguir con mi día pero se hizo muy tarde y al llegar a la taquilla me sorprede la noticia de que mi cuenta no existe y tenía que hablar con una promotora, al pasar con la promotora me lanzan el balde de agua fría o mejor dicho la terrible noticia de que mi tarjeta no era mi tarjeta y no quise escuchar más, preferí salir gritando del centro comercial pero nunca encontré la salida, me alcanza mi amigo y trata de calmarme y ayudarme a reconstruir los hechos.
Esta es la parte en la que me dí cuenta que mi Viernes que estaba finalizando había empezado el día anterior al depositarme 400 bs y no haber creído que el hecho de que el cajero haya quedado abierto y el hecho de que yo haya escuchado el consejo de meter la tarjeta con la banda al revés en la ranura del cajero haya significado un cambio magistral de la misma y yo jamás me dí cuenta pues soy tan lenta que no sabía que las tarjetas tenían grabado el nombre de los dueños.
Terminé tratando de denunciar todo en el CICPC pero no fue un éxito pero por lo menos comí, sumado a esto nunca pude llegar a mi apto por problemas técnicos, mis amigos estaban de viaje y terminé en casa de este amigo que no obstante de vivir en un lugar algo apartado de mi conocimiento territorial caraqueño vivía en el último piso del edificio y no había ascensor lo que me provocó un colapso y terminé decidiendo subir descalza que a mi parecer era más cómodo ya que las botas me molestaban, sí, esas cosas de botas de cargo nuevas que pesan…
Entonces es así como aún hoy esta serie de hechos que en cierto punto ahora me dan risa me arruinaron la ensalada, el viaje y me arruinará una parte de los días venideros…
- 02.23.12
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makethemwonderwhy said:
que pegue
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klichito08 liked this
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me-como-a-mi posted this